Frente a los fuertes calores del mes de agosto en España, las personas buscan refrescarse en espacios como piscinas, playas, lagos y ríos. Y, por supuesto, ¿qué mejor manera de disfrutar que con tu perro?
Se considera que nadar es una actividad física altamente beneficiosa para tu perro, ya que fortalece todos los músculos de su cuerpo y mejora la resistencia cardiovascular, además de ser una actividad de bajo impacto para sus articulaciones.
Sin embargo, existe el mito urbano de que todos nuestros compañeros peludos saben, por instinto, desenvolverse fácilmente en el agua. Esto es falso.
Si bien los perros moverán sus patas para evitar hundirse, algunas razas no tienen de forma natural lo necesario para flotar adecuadamente y evitar ahogarse. Esta habilidad depende de varios factores, como la edad, fisiología, genética, estado físico y de salud, así como el entrenamiento y la experiencia.
Algunas razas combinan todos estos factores y, por lo tanto, pueden nadar de forma innata; otras pueden aprender a nadar con entrenamiento y sin dificultad, pero también existen aquellas que, por naturaleza, tienen menos capacidad para nadar y cuya vida puede correr peligro si lo intentan sin supervisión.
En este artículo, te contaremos todo sobre la natación canina y las razas conocidas por ser grandes nadadoras, así como las que no lo son tanto. De este modo, podrás disfrutar del agua con tu amigo peludo, adaptándote a sus capacidades y asegurando una experiencia segura y divertida.

¿Por qué algunos perros no pueden nadar bien?
- Razas con cuerpo poco hidrodinámico: bulldog inglés, bulldog francés, pug… Su peso corporal y morfología dificultan la flotación.
- Cachorros y perros mayores: falta de fuerza o coordinación.
- Problemas de salud: afecciones respiratorias, musculares o articulares.
- Miedo o ansiedad: no todos se sienten cómodos en el agua, aunque tengan la capacidad física.
Razas con buena destreza acuática
Terranova:
Esta raza canadiense, de gran tamaño y pelaje denso, es la primera que viene a la mente cuando pensamos en perros nadadores.
Tiene ascendencia de los extintos perros de agua de San Juan, que los pescadores en Canadá empleaban para tareas acuáticas como recoger redes y transportar cabos entre embarcaciones. Debido a este origen, el terranova se ha destacado como perro de rescate, famoso por su historial de salvamentos y por ayudar a víctimas de naufragios a llegar a la orilla.
Gracias a sus patas planas y anchas y a su pelaje denso de doble capa, puede avanzar rápidamente en el agua, especialmente en aguas frías. Aunque su pelaje lo protege del agua, también lo hace especialmente vulnerable a los golpes de calor, sobre todo en verano (ver “Perros que más sufren en verano”).
Por esta razón, si tienes un terranova, lo ideal sería pasar la mayor parte del verano en lugares con agua, pues además de hacer muy feliz a tu compañero y permitirle demostrar sus habilidades acuáticas, también le ayudarás a regular su temperatura y a evitar el sufrimiento por el calor.

Labrador retriever:
Los labradores, al igual que los terranova, tienen origen en el perro de agua de San Juan. Son conocidos por ser perros enérgicos, juguetones y excelentes cobradores. Además, su inteligencia y capacidad para aprender hacen que necesiten estimulación constante. Por ello, no dudarán ni un segundo en lanzarse a la piscina o al mar si les lanzas una pelota para que te la traigan de regreso.
Al igual que los patos, los labradores tienen patas palmeadas, es decir, membranas entre los dedos que les ayudan a nadar con mayor impulso.
Otras características del labrador que favorecen su desempeño en el agua son:
- Cola: ancha en la base y delgada hacia la punta, que actúa como un timón para cambiar de dirección.
- Pelaje: cuentan con una subcapa gruesa de pelo que los protege del agua.

Perro de Agua Portugués
Originario de las costas de Portugal, el Perro de Agua Portugués hace honor a su nombre. Como ocurre con otras razas de perros nadadores, fue un aliado indispensable para los pescadores portugueses, desempeñando tareas como la recuperación de redes, la vigilancia de equipos y la transmisión de mensajes entre barcos y pescadores.
Gracias a estas funciones, desarrolló habilidades acuáticas excepcionales, así como una notable adaptación y resistencia al agua salada.
Aunque hoy en día su papel en la pesca ha disminuido, sigue siendo muy valorado como perro de compañía, de terapia y en deportes acuáticos.
El Perro de Agua Portugués presenta una constitución robusta y bien desarrollada, con un tórax amplio y profundo que le aporta gran capacidad pulmonar. Su cola tiene una longitud moderada, es gruesa en la base y se estrecha progresivamente hacia la punta (al igual que la del Labrador).

Conocer las habilidades y limitaciones de tu perro en el agua te permitirá disfrutar del verano juntos de forma segura y divertida, aprovechando al máximo cada chapuzón y fortaleciendo el vínculo con tu compañero peludo.